Debido a su compleja geología y topografía, el sur del Ecuador alberga uno de los hábitats más diversos del mundo. A menos de 320 kilómetros de la costa del Pacífico, se puede viajar desde el árido hábitat costero xerofítico, pasando por el húmedo bosque seco tropical del Chocó y Tumbes, por los páramos sin árboles de la divisoria continental y hasta los frondosos y húmedos bosques de las estribaciones de los Andes orientales. En estos variados hábitats prístinos se ha producido la evolución de numerosas especies endémicas de gran valor.
La excursión de este año para observar aves endémicas del sur fue muy especial, sobre todo por el avistamiento de una nueva especie de colibrí: el colibrí estrellado de garganta azul. Según los lugareños, fuimos el primer grupo en ver a Oreotrochilus cyanolaemus, una especie impresionante descrita científicamente en septiembre de 2018. Además, la cantidad de otras aves increíbles que vimos fue simplemente asombrosa.
Entre los lugares más destacados que pudimos ver en los Altos Andes se encuentran el Pico Cono Gigante, el Dacnis Carbonero, el endémico Metal gorgivioleta, el Búho Pigmeo Andino, el Hormiguero Cara Creciente y la Cotinga Ventricastaña. ¡Estas dos últimas son especies muy codiciadas que observamos desde el mismo lugar!
El endémico y muy local Pinzón de Cabeza Pálida fue rastreado con éxito cerca de Cuenca; mientras que el deseado Pecho Creciente Elegante cerca de Vilcabamba fue una adición bienvenida a las listas de la familia.



En la famosa reserva de Tapichalaca, nos acercamos a pocos metros del Jocotoco Antpitta, una de las aves estrella del sur de Ecuador en peligro de extinción.
En las exuberantes estribaciones amazónicas, al pie de la Cordillera del Cóndor, pudimos observar la impresionante Tangara Garganta Anaranjada, una especie muy local. Otras aves destacadas en las estribaciones fueron el Tinamú Gris, el Jacamaré Pechicoro y el Jacamaré Purpúreo, el Neopipo Canela, el Piprito Barrado, el Periquito Pechiblanco, el Pibí Negruzco y la Elaenia de las Estribaciones.
En los bosques de Tumbes, conseguimos criaderos de temporada de lluvias como el Cuclillo de Cabeza Gris y el Tangara Blanco y Negro, y también obtuvimos las especialidades locales de Tumbes como el Cola Espina de Cabeza Negra, el Espigador de Follaje con Capucha de Henna, el Hormiguero de Cabeza Gris, el Gorrión de Tumbes, el Colibrí de Tumbes, el Carpintero Ecuatoriano, el Becard Pizarroso y el fantástico Urraca Cola Blanca, por nombrar solo algunos.


Se observaron las cotorras endémicas de El Oro en su nido, y otros puntos destacados en el suroeste incluyeron al mosquero real del Pacífico, el atila ocráceo y el enorme chillón cornudo. ¡Observar machos de pájaro paraguas amazónico y de carunculado durante un tiempo prolongado también fue épico!
¡Qué gira tan fantástica! Estamos deseando repetirla.